LA DIETA DEL CORREDOR

Para conseguir el mejor rendimiento en las carreras, un buen programa de entrenamiento es importante, pero para poder llevarlo a cabo, es fundamental el alimento necesario para proporcionar al organismo la energía necesaria para mantener sus funciones vitales. Aproximadamente el 70% de la energía que obtenemos a través de la alimentación es utilizada para estos fines, como la actividad cardíaca, el funcionamiento de los riñones, hígado, etc. Esto significa que el 30% restante constituye la energía que utilizamos en las demás actividades, tales como trabajar, conducir, realización de actividades de ocio o realización de ejercicio físico. 

En el ciclo de Krebs* la energía proviene de la glucosa, pero cuando ésta no puede obtenerse de dicha fuente, utilizaremos otros carbohidratos, grasas y proteínas, convirtiéndose en compuestos químicos capaces de volver a formar enlaces de fosfato de alta energía, resintetizando moléculas de ATP (adenosín trifosfato), y como resultado de las reacciones químicas ocurridas en este ciclo, los productos de desecho, el dióxido de carbono y el agua que se han formado, se eliminan a través de los pulmones.

 

*Ciclo metabólico de reacciones enzimáticas de las células del organismo que proporciona energía para los procesos vitales. 

 

Si una persona gasta más energía que la obtenida por la alimentación, perderá peso corporal, pero si ingiere más de lo que consume, aumentará de peso. La energía se mide en kilocaloría, que significa la cantidad de calor necesario para elevar un grado la temperatura de un litro de agua. La cantidad de calorías diarias que necesitamos depende de diversos factores, la edad, la estructura corporal, el estilo de vida y la herencia genética.

Una dieta saludable será aquella que consiga el mantenimiento de los procesos biológicos básicos, y que nos proteja de enfermedades crónicas, como son la enfermedad coronaria, la diabetes del adulto, el cáncer de colon y la hipertensión arterial.

 

CARBOHIDRATOS

Los carbohidratos son un grupo de sustancias complejas compuestas de carbono, hidrógeno y oxígeno, en el que se incluyen tanto los azúcares como los almidones.

 Los azúcares son conocidos como “carbohidratos simples” y proporcionan al organismo energía, pero no aportan otros nutrientes. Algunos ejemplos son el azúcar (sacarosa), glucosa, miel, jarabe, mermeladas y confituras, dulces y chocolates.

Los almidones se conocen como “carbohidratos complejosy los mejores se encuentran en su estado natural no refinado. Además de alimidón, también contienen vitaminas, minerales y fibra dietética. En este grupo incluiremos, el pan, la pasta, el arroz, los copos de cereales, las patatas, los plátanos, las manzanas y los frutos secos.  

Cuando los carbohidratos se metabolizan en el organismo, se almacenan en el hígado y en los músculos en forma de glucógeno.

 Desde hace mucho tiempo se pensaba que los carbohidratos eran el componente de la dieta que hacía engordar. Pero las investigaciones posteriores han demostrado que una dieta rica en hidratos de carbono es esencial para producir energía para una actividad mantenida.

Debemos ingerir mayor cantidad de hidratos complejos, tipo almidón, por ser más nutritivos y completos, a diferencia de los simples.   

 

GRASAS

Las moléculas que constituyen las grasas se denominan “ácidos grasos”, y dependiendo de su estructura, pueden ser saturadas o insaturadas.

Las grasas que se encuentran en estado sólido a la temperatura ambiente, como la mantequilla y la manteca de cerdo, tienen un alto contenido de grasa saturada y están constituidas sobre todo por unidades de ácidos grasos saturados.

La mayoría de este tipo de grasas se encuentra en los animales y en los productos lácteos. 

Los otros componentes, los ácidos grasos insaturados, se encuentran en estado líquido a la temperatura ambiente y pueden variar entre los de más insaturación –poliinsaturados-, y los de menos –monoinsaturados-. 

Los aceites en general, tienen un elevado nivel de ácidos grasos poliinsaturados.  

Las grasas de origen vegetal, como las nueces y aceitunas, suelen ser menos saturadas, pero hay dos tipos de aceites, el de coco y el de palma, que son altamente saturados.

 

Autor: Antonio Miguel Torregrosa Castro

          (Monitor Nacional de Atletismo)