CLUB ATLETISMO 

“CORREDORES MAR MENOR”


EMIL ZATOPEK

la locomotora humana 

Emil Zatopek nació en Koprivnice el 19 de Septiembre del año 1.922, en el seno de una familia obrera, siendo el sexto de siete hermanos. A Emil nunca le interesó el deporte, ya que su padre le había inculcado desde pequeño que el deporte era una pérdida de tiempo y dinero. Comenzó pronto a trabajar, y a los 18 años mientras trabajaba en la fábrica de botas Bata, en el año 1941 se vio obligado a participar en una carrera, quedando segundo. Aquí cambió su vida, ya que a partir de esta experiencia, empezó a interesarse por el atletismo. La gente me aplaudió y eso me gustó. Desde entonces empecé a acudir a las sesiones de entrenamiento.”, declararía años después.

En esa época su país estaba ocupado por las tropas alemanas, con consecuencias terribles para la población checa. A pesar de todas las penalidades por las que estaba pasando, no abandonó ni los estudios ni los entrenamientos que tenía que alternar con el trabajo en la fábrica de calzado.

 

En el año 1.945 con la guerra tocando a su fin, Checoslovaquia estaba desecha por la invasión nazi, y con la llegada posterior del régimen comunista, Emil Zatopek decidió a abandonar su trabajo en la fábrica y se alistó al ejército. Ya contaba en su haber con los récords nacionales 2.000, 3.000, 5.000 y 10.000 metros, y se había convertido sin ningún género de dudas en el mejor atleta nacional.

A pesar de no tener una técnica muy depurada, destacó por su fuerza, resistencia y constancia en el ritmo de carrera, su rostro siempre reflejaba un aire dramático, dando la sensación de que siempre iba al límite de sus fuerzas, pero nada más cruzar la meta la apariencia le cambiaba por completo, sonrisas y bromas como si no fuera con él. Por ese motivo fue conocido como la locomotora humana.

Su primera plusmarca como profesional la consiguió en el año 1944, y a partir de entonces sumó ocho campeonatos nacionales de cinco y diez mil metros. 

 

Primeros Éxitos Internacionales:

En los Juegos Olímpicos de Londres en 1948, obtuvo la medalla de oro en diez mil metros, con récord olímpico (29’59”). Consiguió la medalla de plata en los cinco mil metros, dos décimas le separaron del oro.

En el Campeonato de Europa de Bruselas en 1950, consiguió el oro en los diez y cinco mil metros.

Juegos Olímpicos Helsinki 1952

 

Su consagración, y por lo tanto que su nombre se grabara en oro en la historia del atletismo, fue en los Juegos Olímpicos de Helsinki en 1952, que acude a la cita con la intención de enfrentarse a un reto jamás conseguido ni planteado hasta esa fecha. Pretende competir en los cinco mil, los diez mil y el mítico Maratón, distancia ésta última a la que nunca se había enfrentado antes.

De forma increíble, y  en el plazo de una semana consigue las medallas de oro en los cinco mil, en los diez mil y en el Maratón.

La final de los cinco mil metros fue muy difícil y emocionante. A falta de 300 metros para la meta le seguían el alemán Schade, el francés Mimoum (su eterno rival y amigo), y el británico Chataway, comenzando un sprint sin descanso, sin perder ritmo, hace que deje atrás a todos sus rivales, con el público en pie coreando “Za-to-pek”, “Za-to-pek” al ritmo de cada zandada de Emil. Consiguiendo el récord del mundo y olímpico (14’06”).

 Ésta carrera fue conocida como “la carrera del siglo”. 

Era su momento histórico, y sin haber participado nunca en la distancia mítica del Maratón probó suerte, habían pasado 7 días desde la final de los cinco mil, y en medio había corrido el diez mil, y le esperaba el británico Jim Peters imbatido hasta entonces. Cuando llevaba recorridos 20 km, el checo, algo confuso, preguntó a sus rivales: “Yo no entiendo de maratón, pero, ¿no estamos corriendo un poco lentos?, no obtuvo respuesta, hizo un cambio de ritmo, y se marchó en solitario. Entró al estadio, y de nuevo el público en pie, coreaba su nombre. Ganó la prueba con una marca de 2h 23’ 04”, estableciendo un nuevo record olímpico, y culminando una hazaña jamás repetida hasta nuestros días. Hizo historia, y quedó maravillado por la distancia mítica, pronunciando unas declaraciones después de acabar la prueba, que también han pasado a la historia: “Si quieres correr, corre una milla. Si quieres experimentar una vida diferente, corre un Maratón”.

Con esta hazaña, Emil Zatopek pasó a formar parte del Olimpo del Atletismo de todos los tiempos.

 

Como anécdota del olimpismo, su esposa Dana ganó la medalla de oro en el lanzamiento de jabalina tan solo una hora después de que su marido venciera la carrera de los cinco mil metros.

En el Campeonato de Europa en Suiza en 1954, consiguió de nuevo la Medalla de Oro en los diez mil metros, y la Medalla de Bronce en el cinco mil.

A partir de aquí Emil Zatopek empezó a sufrir los achaques como consecuencia de tantos años de esfuerzo, incluyendo algunas lesiones de cierta importancia.

En los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956, a la edad de 34 años, y con una lesión que le acompañaba durante algunos años, Zatopek, consiguió llegar en 6ª posición en la distancia del Maratón.

En 1958 en el Cross Internacional de Lasarte, puso fin a su trayectoria deportiva.

Llegó a competir en 334 carreras a lo largo de su historia deportiva, con 261 victorias, y estableciendo un total de 18 plusmarcas mundiales en distintas distancias. Uno de los más grandes del atletismo.

Se convirtió en ídolo de masas en su país, en su momento fue considerado un héroe nacional, y en su carrera como militar llegó al grado de Coronel.

Emil Zatopek a lo largo de su trayectoria deportiva, fue utilizado como método propagandístico del régimen comunista, aunque era sabido que él no simpatizaba con los ideales comunistas. Era obligado a acudir a los actos de partido, era espiado y controlado por los comisarios políticos. Tenía prohibido competir en el extranjero, y sólo salía cuando la competición era pruebas oficiales, y bajo vigilancia, para evitar una posible deserción.

En 1968 como consecuencia del apoyo público hacia el reformista Alexander Dubcek durante la llamada Primavera de Praga, rechazando la imposición del comunismo más radical. Fue destituido del ejército, le confiscaron sus bienes y le desterraron  a Jachimov, al noroeste del país, a trabajar en una mina de uranio en condiciones pésimas, y de total insalubridad. Tras seis años en la mina, fue destinado a trabajar en Praga como basurero. Pero esto trajo problemas al régimen, porque cuando la gente le reconocía le aclamaban y le ayudaban en la limpieza.. Sin embargo, su figura y su historia deportiva jamás fue olvidada por sus compatriotas.

En el año 1975 fue obligado a firmar un documento en el que se retractaba de todo lo dicho durante la Primavera de Praga, y fue enviado a los sótanos del Centro de Información de Deportes a trabajar como archivista.

Llegaron los cambios con el transcurso de los años, y la situación política también, y la figura de Emil Zatopek fue restituida.

En el año 1997 La Asociación Internacional “La Zapatilla de Oro” nombró a Emil Zatopek, “Mejor Atleta del Siglo”.

 

En el año 1998 el Presidente Checo le condecoró con la “Orden del León Blanco”, máxima distinción en su país.

 

 El Gran Emil Zatopek falleció el 22 de noviembre del año 2000 en Praga como consecuencia de un derrame cerebral. Tenía 78 años.

 

A los 14 días  de su fallecimiento le fue otorgada la Medalla de Pierre de Coubertin, este galardón los han recibido solamente once deportistas, que se le otorga a aquellos que representan el verdadero espíritu olímpico y de noble competidor.

 

A. Miguel Torregrosa Castro

Monitor Nacional de Atletismo

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