CLUB ATLETISMO 

“CORREDORES MAR MENOR”

EL MARATÓN DE NUEVA YORK, 

el más querido por los corredores populares

No es el más antiguo, ni tiene las mejores marcas, pero el maratón de Nueva York, Premio Príncipe de Asturias de Deportes 2014, puede presumir de ser el más numeroso en participación, es decir, es la carrera más popular del universo. 

A lo largo de sus 45 años de historia, el maratón neoyorquino se ha convertido en la prueba más importante para todo corredor popular, de tal forma que la obtención de un dorsal, al cabo de un complejo sistema de sorteos y marcas mínimas, constituye un premio en sí mismo para cualquiera. El año pasado fueron 50.304 los afortunados que regresaron a casa con la satisfacción de haber formado parte del maratón más popular del mundo, uno de los seis "Grandes", junto con Boston, Chicago, Londres, Berlín y Tokio.
Se ha celebrado ininterrumpidamente el primer domingo de noviembre salvo la excepción de 2012 provocada por el huracán Sandy.

En 1966 el fundador de la prueba, George Hirsch, propuso al que entonces era alcalde de la ciudad Jon Lindsay organizar una carrera que pasase por los 5 distritos de la ciudad, pero no fue hasta 1970 cuando se corrió la primera edición de la Maratón de Nueva York.  

En su primera edición el precio de la inscripción era de tan sólo un dólar y el presupuesto total de la prueba fue de 1000 dólares. Por aquel entonces de los 127 atletas que tomaron la salida sólo 55 hombres y una sola mujer atravesaron la meta. Sólo un centenar de espectadores observaron entonces la prueba, que ganó el norteamericano Gary Muhrcke, con una marca de 2 h 31’ 38”. En 1970, el recorrido consistía en dar varias vueltas al Park Drive de Central Park, pero en 1976 se modificó para que pasara por los 5 distritos de la ciudad, al cambiar el recorrido se consiguió atraer la atención de los medios de comunicación y elevar el número de participantes a 2090 atletas. Para acoger al creciente número de participantes, en 1976 Fred Lebow, co-fundador de la carrera, decidió rediseñar el trazado para atravesar los cinco boroughs que componen la ciudad de Nueva York. La maratón ganó en popularidad 2 años más tarde cuando la noruega Grete Waitz batió el récord mundial femenino de la prueba al recorrer el trayecto en 2 h 32’ 30”.

La noruega ganó en 8 ocasiones más, totalizando 11 participaciones en la prueba. Nadie hasta la fecha ha conseguido ganar la prueba en 10 ocasiones.

El Maratón de Nueva York constituye la más atinada muestra de la imparable rebelión pacífica de las masas, que a partir de la década de los años 60 del pasado siglo han ido ganando presencia en el deporte, hasta entonces reservado a las elites, para adueñarse de las calles hasta constituirse, incluso, en amenaza para el atletismo clásico, que discurre en los estadios. 

Las más grandes manifestaciones atléticas -Juegos Olímpicos y Mundiales- han tenido que adaptarse a los nuevos tiempos, saliendo de los recintos cerrados de los estadios para llevar el maratón -y algunas otras pruebas- a la calle.

El historial de la prueba comienza con trece victorias consecutivas de corredores estadounidenses; incluye a tres mexicanos (Salvador García en 1991, Andrés Espinosa en 1993 y Germán Silva en 1994 y 1995) y en los últimos años ha seguido una tendencia que parece inevitable en carreras sobre asfalto: el dominio de los atletas africanos. Las mejores marcas pertenecen a dos kenianos.

Recorrido 

Comienza en Staten Island, justo en la entrada del puente de Verrazano, que cruza la bahía y conecta con Brooklyn. Atraviesa Brooklyn y Queens hasta llegar a Queensboro Bridge y se adentra en Manhattan. 

En Manhattan se sube por la Primera Avenida, por una pequeña zona de colinas que hacen bastante dura esta parte, para llegar al Bronx. Continúa por el Bronx, cruza dos puentes y llega a la Quinta Avenida hasta Central Park. 

Sale de nuevo a la Quinta Avenida por el hotel Plaza. 

En Columbus Circle se vuelve a Central Park para afrontar el último kilómetro. 

La mítica meta está situada en Tavern on the Green, uno de los lugares con más magia del deporte.

Después de los ataques

del 11-S

El maratón fue especial en noviembre de 2001, después de dos meses de los ataques terroristas.

La carrera se convirtió en un símbolo de esperanza y renovación para los participantes, espectadores y todos los neoyorquinos. El Patriotismo corrió como Deena Drossin (más tarde Kastor) corrió en  02:26:58, el debut más rápido por una mujer estadounidense, y en ganar el título nacional. ING, una compañía mundial de banca, se convirtió en primer patrocinador oficial de la maratón en 2003 y se unió con NYRR para iniciar los programas en ejecución y de la aptitud de base entre los jóvenes de la ciudad. Margaret Okayo de Kenya rompió su propio récord de Maratón, corriendo en 02:22:31.

El Maratón de Nueva York, la carrera popular más multitudinaria del mundo recibió el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes de 2014, El premio lo recogieron  la presidenta y directora ejecutiva de Nueva York Road Runners y directora del Maratón de Nueva York, Mary Wittenberg, el presidente del Consejo de Nueva York Road Runners y miembro del equipo fundador del Maratón de Nueva York, George Hirsch, y la atleta keniana Tegla Chepkite Loroupe, primera mujer africana que ganó la carrera en 1994. 

El Maratón de Nueva York, tradicionalmente, Hirsch explicó en una rueda de prensa cómo surgió la idea de crear la carrera: "Un grupo de personas nos dirigimos al alcalde (Jon Lindsay, regidor municipal ente 1966 y 1973) porque queríamos hacer una carrera que pasase por los cinco distritos de la ciudad". 

Wittenberg señaló a la cancelación de la prueba en el año 2012 por el huracán Sandy como el peor momento de la historia de la maratón: 

 "Fue una decisión muy difícil porque había ya 25.000 inscritos que en muchos casos llegaban de otras partes del mundo con su viaje planificado, pero era imposible un aplazamiento para una prueba de esta envergadura". 

Fundado en 1970 por Fred Lebow (1932-1994) y organizado por New York Road Runners, asociación de la que era presidente, en su primera edición contó con una modesta participación de 127 corredores, que pagaron 1 dólar de inscripción. De Central Park a los cinco distritos Sólo 55 cruzaron la meta después de completar un recorrido que consistía en dar varias vueltas al Park Drive de Central Park, en la isla de Manhattan. 

Seis años después, Lebow decidió rediseñar la trayectoria de la carrera para que discurriera por los cinco distritos de la ciudad, desde Staten Island a Manhattan, pasando por Brooklyn, Queens y el Bronx. 

 Logró elevar la participación a 2.090 atletas, entre ellos el bicampeón olímpico de Maratón Frank Shorter, y captar la atención de los medios de comunicación y de los vecinos, que se concentraron a lo largo de todo el recorrido para animar a los corredores.

Desde entonces, el Maratón neoyorquino -integrado en el World Marathon Major, ha crecido incesantemente, convirtiéndose en un acontecimiento atlético de repercusión internacional en el que actualmente más de 50.000 participantes, entre profesionales y aficionados, cruzan la línea de meta. 

Con su itinerario a través de toda la ciudad, el Maratón de Nueva York se convirtió en un evento que al aglutinar deporte, espíritu ciudadano y repercusión mediática empezó a resultar atractivo para algunos de los mejores especialistas del mundo en esta distancia. 

En 1978 se superaron, por primera vez, los 9.000 participantes en la carrera, en la que, además, la noruega Grete Waitz estableció un nuevo récord del mundo al completar la distancia en 2 horas 32 minutos y 30 segundos. 

Waitz, además, es la atleta con más victorias en la historia de esta prueba, con un total de nueve. 

 En los años 90, empiezan a destacar los atletas africanos y, en 1994, la keniata Tegla Loroupe demostró con su primera victoria en categoría femenina que las corredoras africanas estaban al nivel de los hombres, lo que les abrió las puertas para que las invitaran a participar en otras carreras internacionales de larga distancia.

 En el año 2000, la organización incluyó una categoría oficial para corredores en silla de ruedas, que con el tiempo también se ha convertido en la prueba más competitiva del panorama internacional en esta distancia y en la que también participan atletas con bicicletas de manos y otro tipo de discapacidades.


Autor recopilación datos: Antonio Miguel Torregrosa Castro

(Monitor Nacional de Atletismo)